4.15.2006

... io penso positivo...

Tengo un estilo de vida que suena muy facilista, por ahí... pero no lo es. No fué, estoy seguro, el resultado de ningún karma filosófico de mi vida. Se dió sólo... y es lo que más me gusta de mi vida, que sale sola.

Bueno, soy un optimista... (por ahí empezamos, al menos, hoy). Ser un optimista significa preferir tener una sonrisa a un lucir un pucherito. Generalmente, la gente confunde al optimista con el soñador, no me gustaría que eso pasara hoy... por eso vamos a definirlos:

  • El optimista le ve el lado bueno a toda cosa que lo tenga. El optimista no niega la existencia del malo, sino que prioriza la presencia del bueno.
  • Para el soñador, nada tiene un lado malo... o, al menos, lo que él se proponga. Sus proyectos no tienen desventajas, etc... creo que todos, en algún momento de la vida, tuvimos una fase soñadora.
  • El optimista piensa que para todo problema hay una solución próxima... prefiere darle más importancia a la existencia de la solución que a la proximidad (o lejanía) de ésta.
  • El optimista trata, por naturaleza, de estar bien... y de mantener a sus alrededores el mismo ambiente.
Lo difícil de ser un optimista es mantener la línea que lo separa de ser un soñador bien definida.

Creo que, como buen optimista que soy, el peor insulto que me pueden decir es que soy un soñador. Bueno, prosigo... suena fácil decir "sí... yo prefiero el lado bueno de todo, si total... así estoy siempre contento". Pruebenló... no es tan fácil. Voy a citar (de nuevo) a un amigo de mis viejos:

¿Por qué están tan contentos?? Si ustedes también viven en Argentina
Bueno... una de mis formas de mantener ésta doctrina es considerar a la vida como un camino. Claro... hoy no va a ser el mismo camino de mañana... tal vez hoy te ponés de novio, o terminás con tu novia... y ya no es el mismo camino!... No. Entonces... es un camino que siempre, toda la vida, va a tener el mismo destino... ser felíz, sentirse bien... no?
Entonces, lo que cambia son los empalmes de las distintas rutas que tomemos, pero... el destino no varía.

Bien, vamos bien. Ahora... todas las mañanas me levanto y digo "qué camino tomo hoy?"... entonces trazo el camino a seguir... y trataré, hoy, de hacer todo lo que pueda. Si no hay inconvenientes, mañana sigo con el mismo camino. Si los hay... y bueno, éste inconveniente me obligará a elegir una nueva (tal vez, entre varias) ruta(s).

Osea, cuando dije "inconveniente" me refería a eso, justamente, algo que no nos conviene, que no nos gusta... esas cosas, son generalmente de las que uno se arrepiente. No creo en el arrepentimiento, creo en el aprendizaje de los errores. Te podés sentir mal por algo que hiciste mal... sí, pero no te estés dando manija por el resto de tu vida, porque no sirve de nada.
Entonces... de ese inconveniente, esa piedra en mi camino... todo lo que me guardo, es lo que aprendí (saltá cuando veás un tronco prominente en tu camino)... al bolsillo. El resto... lo olvido. ¿De qué me sirve acordarme de qué color era la piedra? De nada... sólo saco tooooodo lo que me deje aprendizaje, lo anoto y al bolsillo y el resto... no le doy más bola, si me lo olvido, mejor.

El objetivo de ésto es no mirar atrás, el camino que ya pasamos. Si te querés acordar, sacá los papelitos que tenés en el bolsillo, ahí te dice todo lo que te tenés que acordar. Pero hay que mirar adelante, porque... el camino, a su vez, es una metáfora del tiempo (el que se llama la 5º dimensión)... y el tiempo no se puede volver atrás. No podemos volver en el camino. Ésta parte de mi ideología evita las preguntas tipo: "por qué no me quedé tomando la leche en vez de hacer bla bla bla?" Todos nos las hemos hecho... y sirven de algo? Sí... para arrepentirse. Y yo no creo en eso... asíque, a mí... no, no me sirven. Lo que me sirve es el papelito del bolsillo que me dice "la próxima vez, no tengo que dejar de tomar la leche por blablabla"... ¿mexplico? Entonces, vuelvo a la raíz... El camino sólo se mira para adelante, entonces no pienso en qué no debería haber hecho... pienso en qué tengo que hacer ahora para remediarlo. Lo hecho hecho está... y no vas a poder cambiarlo. Por eso... mirá para adelante y pensá cuál va a ser tu próximo paso, y dejá de arrepentirte del paso que ya diste.

Entonces, así... nunca me arrepiento de nada. Aprendo de mis errores, para no cometerlos de nuevo. Sé que lo que me pasó, si es malo, no me vuelve a pasar... y si es bueno, está entre mis posibilidades. Así, lo malo que me pasó queda atrás... y me queda su enseñanza.

Hay que disfrutar el hoy... el presente. No sé si Carpe Diem (eso significa, justamente, disfrutá el hoy)... pero saber que hoy es irrepetible. No hay una segunda oportunidad para vivir éste día. No sé si pretender que no existe un mañana (y así sacar verdaderamente el jugo del día) sea lo más indicado... porque esa actitud te deja, en muchos aspectos más mal que bien (pero la pasaste de pu-ta-ma-dre). Entonces, si hoy te va bien... sonreí. Sonreí sólo en la calle, en el micro... llamá a gente y compartí... compartí la alegría, que es algo barato... pero que no se encuentra fácil... Con una sonrisa le podés cambiar el día a mucha gente. Pensálo...

Bueno... entonces... he explicado mi forma de ser, mi ideología de vida. Si... soy un facilista... (creo que eso trataré de explicarlo (después de que yo lo entienda) más adelante) la vida es fácil cuando se ve el lado bueno, porque contento, las cosas salen mejor (admitanló). Lo difícil es verle el lado brillante, sin dejarse encandilar... ojo con eso. Por hoy, estoy hecho. Espero que les sirva de algo...



El Losval

3 comentario/s:

Lux Vesphal dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Lux Vesphal dijo...

Me encantó esa foto tuya. Parecés un pavo real. También me sorprendió mucho lo parecidas que son nuestras filosofías de vida. Tendrá algo que ver que somos hermanos? (¡Odio a mi nueva Mac porque no puedo encontrar el signo de pregunta que abre!)


En fin, optimistas y facilistas, sigamos adelante. Aunque debo confesarte (y lo habrás adivinado leyendo mi blog) que los años siempre traen un poco de amargura y realismo al torrente optmista de la juventud. Pero es una cualidad noble, como el vino que se añeja. Tiempo al tiempo.

Abrazo grande.

G

La esquina del mundo dijo...

Llegué acá buscando no sé que en no se donde...Y me encontré con un optimista! Que no solo ve el vaso medio lleno sino que es bastante organizado x loq ue pude leer ;o)
Es buenísimo ser optimista...pero también hayq ue recordar que las leyes de Murphy existen (lamentablemente!)
Gran abrazo!